Como señalé en la parte primera de este artículo, yo pasé de puntillas por el tema científico, pero sí dije dos cosas principales. Una, que el estudio de este tema se hace con trigonometría esférica y que esta rama de las matemáticas parte inexorablemente de la consideración de que la Tierra es una esfera. Si fuese plana, como algunos “investigadores” modernos dicen, lo lógico es que yo me hubiese equivocado en mis previsiones sobre la alineación de los rayos solares con el túnel. Lo mismo hubiere sucedido en los que yo llamo parques solares didácticos (relojes-calendario solares), que desde hace décadas he analizado, controlando su funcionamiento muy a menudo. Tras muchos años eso no ha sucedido. También hablé un poco de cómo la existencia de la ecuación el tiempo, se percibe en el Túnel del Sol. Las horas de cruce de los rayos solares año tras año son distintas en la ocasión de marzo y en septiembre. Este asunto ya lo expliqué hace años en uno de mis artículos.
Rafael Carrique
El ponente que más entró de lleno en cuestiones técnicas fue Rafael Carrique, que hace algunos años realizó una serie de mediciones topográficas del túnel, cuyos datos de campo y resultados expuso. Explicó cómo el disco solar “no cabe” por el túnel y menos si en el extremo oriental, no se hacen desbroces para limpiar la maleza, que creo que sí ha llevado a cabo el Ayuntamiento de Valdealgorfa. Asimismo, también habló de una serie de datos tomados de la publicación de Jean Meeus (Astronomical Algorithms), que a mí me suenan un poco, pero que no he analizado.
Yo conocía los datos de R. Carrique, pero determinados a partir de medidas sobre ortofotos y otras fuentes. Jamás realicé medida alguna sobre el terreno y por ello la información de Carrique sirve para comprobar hasta qué punto los datos míos eran acertados. A muchos efectos prácticos sí. Entre los datos de Carrique están la longitud del túnel (2.136,15 metros), su pendiente (2%) y su ángulo respecto al Norte Geográfico (87º 30´ 2”). Como apunte curioso, cabe añadir que José Bonfil, utilizando una brújula, ya hace años llegó a conocer ese dato con gran aproximación, por lo que Rafael comentó que el amigo J. Bonfil debería haber sido topógrafo. No va muy desencaminado. Fotógrafos y topógrafos tienen elementos en común.
Muy interesante es un gráfico en el que señaló la posición del disco solar con respecto al eje del túnel en un periodo de 100 años, calculada para el 16 de septiembre a las 7 h. 50 m y 50 s. Habría que analizarlo con calma, algo que en buena medida él mismo ya hizo. Obviamente, año tras año y en cada una de las dos ocasiones propicias, varía ligeramente la alineación del disco solar respecto al eje del túnel. Hay varias razones que explican por qué es así y que sin duda conocen todos los aficionados a la astronomía y ciencias afines.
También explicó algo que yo creo que tuve en cuenta desde hace años. Me refiero a que el disco solar visto desde la Tierra es mucho más grande que la sección del extremo oriental del túnel visto desde el lado occidental. Debido a esta circunstancia, es posible mirar de frente (desde el extremo occidental, obviamente) la luz solar que se cuela a través del túnel. Yo creo que en más de una ocasión en mis escritos a Valdealgorfa señalé que había que tener cuidado al mirar al Sol de frente. Lo hice por precaución, pero no tuve en cuenta esa circunstancia que si señalo Carrique. Mejor así. Más vale pecar por exceso de precaución que cometer imprudencias. Es habitual que al escribir sobre las observaciones al disco solar se aluda a las precauciones que hay que adoptar para no dañar nuestra vista. Ya sería el colmo que por querer ver la luz solar, perdiésemos parte de la vista.
La Luna y el eclipse de Sol
También “Rafa” se ocupó de estudiar la posición de la Luna respecto al túnel. Es una idea en la que yo trabajé hace años, pero vi que la Luna es un poco esquiva o escurridiza y que no es sencillo determinar su posición con antelación con tanta facilidad como en el caso del Sol. Sobre este asunto de la Luna y el Túnel del Sol escribí en el año 2017 dos artículos en la revista (LEO se llama) que publica la Asociación Leonesa de Astronomía. Así, los estudiosos de la astronomía leoneses han tenido ocasión de conocer el fenómeno de Valdealgorfa, y máxime habida cuenta de que ya en el año 2015 había publicado también en LEO otro artículo sobre este tema tras haber visitado Valdealgorfa por vez primera. En aquella ocasión me centré no obstante en el Sol. Rafael analizó más a fondo el tema de la Luna que yo y presentó algunos datos referentes a este año 2025 para ver o, mejor dicho, poder fotografiar la Luna respecto al túnel.
Por último explico algo sobre el eclipse total de Sol que tendrá lugar el 12 de agosto de 2026 y que será visible en Valdealgorfa. Esta población se halla dentro de la zona donde se verá muy bien, aunque ya a baja altura sobre el horizonte. No obstante, aportó una serie de datos concretos referidos a Valdealgorfa. Señaló que se iniciará a las 19 h 35 m y 46 s ( hora estándar de Europa Central) del día 26 de agosto. Que durará 55 minutos y 31 segundos y que, cuando esté el disco solar a una altura de 5º, se producirá el máximo del eclipse. Serán entonces la 20 h 30 m y 30 s , en el horario ya señalado.
Añado por mi parte que ese horario es (entiendo) el llamado tiempo universal (TU) y sumándole una hora. Es decir el llamado horario oficial de invierno en España. Es importante este detalle, ya que la hora oficial en España el 12 de agosto de 2026 será la de verano, es decir el TU más dos horas. Cuidado no liarse con tanta hora. No obstante, tiempo haya aún para todo tipo de aclaraciones.
Conclusión
Ya dije que mi pretensión no era centrarme en una explicación técnica del fenómeno. He realizado varias publicaciones (además de las citadas en este artículo) desde hace años al respecto y a ellas me remito. No obstante, sí quise hacer hincapié en la pregunta que quizá no sólo en Valdealgorfa se hagan, sino en otras partes: ¿esto para que sirve? Bueno, pues yo creo que sí sirve, y mucho. En primer lugar, es una buena excusa para que el vecindario se reúna y disfrute de la contemplación del fenómeno (si las nubes no lo entorpecen). En segundo lugar, sirve para difundir el conocimiento científico y, en tercer lugar, para que Valdealgorfa sea conocido por una circunstancia feliz y curiosa.
Pienso que las cosas a menudo tienen la importancia que se les quiera dar y, en este sentido, creo que el Ayuntamiento de Valdealgorfa y sus vecinos hacen muy bien en dar publicidad a este fenómeno. Me consta que desde hace años diversos políticos locales (Fernando Zorrilla, José Bonfil, al menos que yo conozca) se han preocupado por el fenómeno. También la actual alcaldesa (María Reyes Gimeno) y su concejala de Cultura (María Pilar Monzón) se han implicado en la difusión de este curioso fenómeno. Además, hay que tener en cuenta que al margen de lo que alcaldes y concejales hagan, un pueblo es en buena medida lo que sus vecinos quieren. Los políticos locales se sienten siempre inclinados a apoyar las iniciativas que despiertan interés entre el vecindario. Adjunto una fotografía del evento en el que, junto a la citada concejala de cultura, estamos los tres ponentes de la conferencia. La foto es de Montserrat Pallarés, natural de Valdealgorfa. Tengo que decir por último que a mí siempre me han tratado muy bien en este pueblo y creo que siempre tendré un grato recuerdo de esta localidad de Teruel. “Teruel existe”, pues claro que sí.
