Un ganso salvaje irlandés en el Sitio francés de Astorga de 1810. La historia de Miles Byrne


Arsenio García Fuertes

Doctor en Historia Contemporánea.

Academia Argentina de Artes y Ciencias de la Comunicación.

Foro para el Estudio de la Historia Militar de España

Asociación Napoleónica Española.

 

 

“¿Fue por esto por lo que todos los de tu linaje

dieron a la vida tan poco valor?

¿Por esto fue por lo que se alejó el vuelo de los

gansos salvajes, cruzando las llanuras del mar?

¿Por esto fue por lo que se derramó la sangre

de Edward Fitzgerald, Roberert Emmet

y de Wolfe Tone?

W. B. Yeats (1865- 1939)

 

 

En Irlanda hay una vieja historia que habla de los “Gansos Salvajes” (Géanna fiáine) soldados irlandeses católicos que, entre los siglos XVII y XVIII, abandonaron Irlanda para servir como militares profesionales en los Ejércitos de las Monarquías católicas de Europa como España, Francia y Austria.

El término surge tras una nueva derrota irlandesa frente a Inglaterra (especialmente después del Tratado de Limerick en 1691). Miles de irlandeses se exiliaron a la Europa continental, “volando” fuera de Irlanda como gansos migratorios, de ahí el nombre poético y melancólico. Existieron regimientos irlandeses completos, famosos por su disciplina y valentía sirviendo en estos Ejércitos continentales. En el Ejército Borbónico español existió durante el Siglo XVIII toda una brigada “Irlandesa” formada por tres regimientos: Irlanda, Hibernia y Ultonia.

En Irlanda, bajo dominio inglés protestante, los católicos tenían prohibido servir en el ejército, poseer tierras y acceder a cargos públicos. Estos gansos salvajes irlandeses mantuvieron viva la tradición militar irlandesa, convirtiéndose en un símbolo del exilio, la resistencia y la identidad irlandesa. En la cultura irlandesa los Gansos Salvajes aparecen en canciones tradicionales, en la poesía nacionalista  como héroes trágicos del exilio

Uno de estos gansos salvajes más célebre fue Miles Byrne (1780 – 1862), que se integró la Legión Irlandesa francesa que luchó en la Guerra de la Independencia española. Dentro de ella Miles Byrne combatió, en marzo y abril de 1810, en el Primer Sitio de Astorga.    Miles Byrne nació en la localidad de Ballylusk, condado de Wexford, Irlanda, en el seno de una familia campesina católica.

A los 17 años, a Byrne ante la obligación de integrarse en la Milicia Yeomanry probritánica, huyó y se unió a la Sociedad de los Irlandeses Unidos rebelde al domino británico. Dentro de ella Byrne participó en la Rebelión Irlandesa de 1798, combatiendo en la clandestinidad contra las fuerzas de la Corona británica en las colinas de Wicklow hasta 1802. En 1803 colaboró estrechamente con Robert Emmet en el Nuevo levantamiento armado Dublín. Tras el nuevo fracaso y la ejecución de Emmet, Byrne se exilió a Francia, aceptando un puesto en la nueva Legión Irlandesa de Napoleón cuyo objetivo teórico era desembarcar en Irlanda y con el apoyo bonapartista lograr la Independencia de la Isla.

Pero Napoleón tenía otros objetivos y la Legión Irlandesa fue enviada a luchar en los Países Bajos, n España y en Alemania.

En España Miles Byrne formó parte de las tropas imperiales de asedio a Astorga; su compañero dublinés John Allen encabezó el sangriento asalto a la brecha en las murallas de Astorga el 21 de abril de 1810. Todo ello lo relata en sus Memorias de Guerra.

En 1813 Byrne ascendió al rango de general de brigada en el Ejércitop Imperial francés y fue condecorado con la Legión de Honor. Tras la Restauración Borbónica en 1815, junto con su compañero legionario John Allen, Byrne evitó por poco la deportación como bonapartista extranjero. Una presentación al príncipe de Broglie, entonces vicepresidente de la Cámara de Diputados, y dos audiencias con el Ministro de Guerra, mariscal Henri Clarke, duque de Feltre (hijo de padres irlandeses) contribuyeron a la decisión de anular la orden de deportación. En agosto de 1817 Byrne se naturalizó como ciudadano francés.

Durante la Restauración Borbónica fue destinado a Grecia y se retiró con el grado de Jefe de batallón. En sus últimos años, fue corresponsal en la década de 1840 en París para el periódico The Nation de Young Irelander (que trabajó con ahinco por rehabilitar la memoria de los United Irishmen).

En sus últimos años, Byrne escribió sus Memorias. En ellas, promovió la imagen de los United Irishmen como una organización revolucionaria cohesionada dedicada a la consecución de un gobierno democrático nacional para la Isla de Irlanda. Las mismas son un relato tanto de su participación en la rebelión irlandesa como de sus años de servicio en la Legión Irlandesa bajo el Primer Imperio francés de Napoleón.

Sus Memorias se publicaron por primera vez en tres volúmenes en 1863 en Nueva York bajo la dirección de su viuda. En ellas Miles Byrne guardó un significativo y apreciable silencio sobre su papel en la cruel guerra de contrainsurgencia contra los patriotas y guerrilleros españoles. Ello respondía a un cierto sentimiento de autoreprobación por tener que desempeñar en España el mismo papel represor que los ingleses llevaban haciendo siglos en su amada Irlanda.

Calificando su participación en la represión de las guerrillas españolas como algo «desagradable», Byrne centró, en cambio, su relato del servicio de los legionarios irlandeses en la Península Ibérica en las acciones de guerra contra las tropas regulares españolas, británicas y portuguesas en los Asedios (como el de Astorga) y en las acciones y batallas campales.

Una fotografía de Byrne se conserva en la obra “Fr John Murphy of Boolavogue: 1753-1798″ de Nicholas Furlong (Dublín, 1991). Según el autor, fue tomada en París en 1859 y se cree que es la primera fotografía hecha a un irlandés.

La fotografía de Byrne, posiblemente tabién la única conservado de un veterano de United Irish, se conserva en Áras an Uachtaráin, la Residencia del actual Presidente de la República de Irlanda, en Dublín.

Miles Byrne murió en su casa de la rue Montaigne de París (actualmente rue Jean Mermoz nº 8 cerca de los Campos Elíseos) el 24 de enero de 1862. Fue fue enterrado en el Cementerio de Montmartre. En su lápida, el soldado irlandés que combatió en Astorga en abril de 1810, dejó escrito:

 

“Sinceramente apegado a Irlanda,

Su país de nacimiento.

Sirvió fielmente a Francia,

Su País de adopción”

 

…esta es una de la muchas pequeñas historias recogida, por el que suscribe, para una próxima Monografía sobre el Asedio de Astorga de 1810. Libro que será editado por el Centro de Estudios Astorganos Marcelo Macías y el Ayuntamiento de Astorga. En él se recuperan los hechos (a través de fuentes originales de Archivos y Memorias de época) de la Ciudad de Astorga en la Historia de Europa durante las Guerras Napoleónicas y de su título de Benemérita de la Patria por las Cortes de Cádiz dado por ellas en 1811.

Siempre, Si Dios Quiere…

“Porque puesta a morir está la vida;

y en simiente perpetua, y en respuesta

irrevocable, personal, seguida”

Leopoldo Panero (1909 – 1962)

Voluntarios de León y AHRCA Asturias, Día de San Patricio, Astorga
Placa a la Legión irlandesa
Astorga, placa a los regimientos irlandeses del Ejército Real Español

 

Epitafio de Myles Burne en Montmartre
Insignia de la United Irish
Irlandeses en Astorga
La Legión Irlandesa

 

Miles Byrne en 1859
Tumba de Myles Byrne en el Cementerio parisino de Montmartre
Memoirs Miles Byrne portada

Un comentario en “Un ganso salvaje irlandés en el Sitio francés de Astorga de 1810. La historia de Miles Byrne

  1. Como siempre, mi felicitación por tu entusiasmo y tu dedicación para rescatar las páginas perdidas de la Historia.
    Feliz y fructífero 2026.
    Fuerte abrazo.

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