Religión


Tuve un amigo. Conjugo en pasado. Murió en semana trágica de otros tres fallecimientos de personas con peso específico en mi cercanía. José Luis me dijo en el confesionario civil de la caña y la tapa: soy ateo, pero no descarto que, llegado el momento, se me escapen dos padrenuestros, por si acaso.

La agitación de estos tiempos laicos sondea en las divinidades. Constante de la humanidad es aferrarse, en las convulsiones individuales y colectivas,  al credo inmaterial como refugio. Emergen atrezos religiosos en el último disco de una de las nuevas divas de la canción y en el debate de un guión cinematográfico, focalizado en el espasmo que a una familia provoca que una joven del clan, casi adolescente, exponga su vocación de monja de clausura.

El hombre, como concepto genérico de persona, está en el centro de las religiones  monoteístas o de contenido ético-filosófico como las de procedencia oriental. Lo alegorizó Kubrick  en su obra cenital 2001, una odisea del espacio, con los pasaje del monolito vagando explícita o sutilmente por el universo, y estremeciendo al homínido que lo palpa aterrado. Queda abierta la cuestión ¿Dios creó al hombre o el hombre creó a Dios? En ambos casos fue cuestión de necesidad, contra la soledad, dicen del primero; contra el miedo, se apela en el segundo.

El hecho incontestable es que las religiones han acudido al ser humano para ser entendidas. El cristianismo, con una sucursal humana de la divinidad suprema, Jesucristo; el islamismo, con un profeta, Mahoma; y el judaísmo, a través de su obra más feliz, el libro, la Biblia. Por cierto, también presente el manuscrito sagrado con Los Evangelios y El Corán, en sus compañeros de viaje a la trascendencia. Desde esa perspectiva, se puede concluir que el hombre es en sí mismo una religión, a la que profeso fe.

Vuelvo a otra anécdota. Cena nutrida de periodistas, entre los que me encontraba. En la sobremesa, cargada de corporativismo, alguien formuló la pregunta ¿A qué personaje de la historia universal de cualquier era os habría gustado entrevistar? Respuesta casi unánime: a Jesucristo, el hombre, no el Dios.

Fechas como éstas se potencian con la humanidad de un recién nacido, con el reclamo comercial de un abuelo dadivoso y con el misterio de unos magos y su estrella. ¿Y Dios?, pues como dijo San Agustín, si lo entiendes, no es Dios. Necesitamos el atajo del hombre para su familiaridad.

ÁNGEL ALONSO

2 comentarios en “Religión

  1. Me gustaría parlar con D. Pablo de Tarso , judio hasta medula ,inventor ,promotor ,comerciante como buen judío de la secta cristiana. ¿ Cree alguien que es posible deshacerse de las religiones? ¿En que planeta viven?. Las religiones son instalaciones permanentes ,imposible de romper ,anular etc ,al igual que las otras más al parecer humanas. ¿ Las que conocemos , ¿Como van a confortar a los afligidos, ….enfermos , miedosos etc etc, ¿Como colmar esa ne esidad?. Somos sacos de miedos y necesidades humanas demasiado humanas.

  2. Ya lo decía uno. El hombre crea a dios, no al revés,como una respuesta a la debilidad y el miedo ante la vida . Asina que inventa tus valores , tus amores , y tus temores , y celebra mientras vivas o existas ; pues saldrás de ella como viniste , con el culo al aire y llorando.

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